El arte hispanomusulmán, que abarca desde el 711 hasta 1492 en al-Ándalus, se caracteriza por su vinculación con la fe islámica y refleja diversas etapas históricas como el arte califal, almorávide y nazarí. Su singularidad proviene de la mezcla de influencias culturales, con un enfoque en la arquitectura y una rica decoración geométrica, vegetal y epigráfica. Destacan construcciones como mezquitas, palacios y su decoración elaborada, así como la evolución de estilos a través de diferentes períodos y dinastías.