El documento describe las diferentes tribus que habitaban el sur del Perú precolombino según los relatos de cronistas españoles como Cieza de León. Explica que los incas llamaron "Paltas" a las comunidades que ocupaban la región de Loja y resistieron a la expansión inca. Estas comunidades descendían de los mayas y mantenían una identidad cultural común a pesar de no tener una organización política tan centralizada como el Imperio Inca.