Los anfibios ilustran la transición de la vida acuática a la terrestre en los vertebrados. Tienen características de ambos medios como patas y pulmones, pero aún deben regresar al agua para reproducirse. Han desarrollado varias adaptaciones anatómicas y fisiológicas para vivir tanto en el agua como en la tierra, incluyendo esqueleto, locomoción, respiración y circulación.