Este poema de Antonio Machado describe nostálgicamente la primavera en Soria dirigiéndose a su amigo José María Palacio. En la primera parte, el poeta le pregunta sobre los cambios que trae la primavera al paisaje. En la segunda parte, pide a su amigo que deposite las primeras flores de la primavera en la tumba de su amada esposa fallecida. A través de la descripción de la naturaleza renaciendo, expresa su esperanza imposible de renacer con su amor.