La gracia es un don sobrenatural concedido por Dios a las criaturas racionales para alcanzar la vida eterna. Existen dos tipos de gracia: la gracia actual, que es un don transitorio que perfecciona las facultades del alma, y la gracia habitual, que es una cualidad permanente infundida por Dios en el alma que la santifica y la hace participar de la naturaleza divina, haciéndola amiga e hija de Dios y templo del Espíritu Santo. La gracia habitual tiene efectos formales como esta participación