El documento explora el libro del Apocalipsis, destacando su función como revelación de Jesucristo y fuente de consuelo para una iglesia perseguida en el siglo I. Se enfatiza la importancia del testimonio cristiano y la promesa de bendición para aquellos que leen, escuchan y guardan sus enseñanzas, así como el llamado a dar testimonio de la palabra de Dios. Finalmente, se subraya la esperanza de la segunda venida de Cristo, un evento que será visto por todos y traerá juicio y salvación.