Aprendiendo a ver

    Martin soria
•   Estamos acostumbrados a mirar y a buscar diferencias entre las cosas.
•   ¿Porqué se hace más hincapié en las diferencias que en las afinidades?
•   Nuestro intelecto necesita comprender y para poder identificar necesita captar
    las diferencias entre una cosa y otra.
•   Imaginemos que no existiera nada más que un objeto, pongamos por ejemplo
    una flor. ¿Cómo la nombraríamos?
•   ¿Flor?.. Y ¿porqué necesitaríamos nombrarla –flor- si no hay otra cosa más
    que una flor? ¿Cómo creen ustedes que llamaría Eva a Adán antes de que
    nacieran sus hijos? ¿necesitaría Eva de un nombre para su único hombre?...
diferentes




•   Solo nombramos las cosas para identificar sus diferencias. Esa es la
    tarea de nuestro intelecto.
•   El intelecto necesita diferenciar para identificar una cosa de otra.
•   Esta mecánica se ha transformado en costumbre necesaria, por eso
    que al mirar los objetos buscamos inconscientemente sus diferencias,
    pero las cosas no solo son diferentes, también son todas iguales en
    algo.
•   ¿En que se igualan una flor, de una taza de café y un submarino?
•   Los tres son: masa, volumen,
    peso, densidad, forma,
    tamaño, nombre, temperatura,
    color, tono, son presencia,
    eso lo podemos deducir todos
    nosotros con facilidad, pero
    aún hay otras igualdades más
    profundas y difíciles de
    reconocer como igualdades.


•   Los tres son objetos
    consecuencia de una causa
    originaria, son
    manifestaciones de una
    voluntad creativa, son
    justificaciones de una razón
    que los justifica necesarios y
    son intenciones de una
    necesidad causal originaria.
•   Estas igualdades solo las
    perciben algunos, por la
    sencilla razón de que no se
    acostumbra a buscar esas
    afinidades.
•    ¿De qué nos sirve saber que
    son intenciones, razones o
    consecuencias? A nosotros no
    nos sirve de mucho, pero y al
    que las creó?
•   ¿Qué espera usted que diga
    del submarino, el que lo creó?
    … que es grande, negro,
    oscuro, pesado hueco etc, etc?
•   ¿Qué cree usted que diría de
    su taza el alfarero?
•   Imagínate que terminas el submarino y al
    mostrarlo en público, la gente te
    responde: es negro, es grande, es
    pesado, es claro, es masa, es densidad,
    es volumen. ¿Cómo te sentirías tú si
    fueras el creador del submarino frente a
    estas apreciaciones?...
•   ¿Qué esperarías que te dijeran del
    submarino?... Imagina que te dicen: ¡oh!
    ¡qué inteligente el que lo hizo! O, ¡qué
    voluntad y dominio de la prudencia, de la
    firmeza y de la templanza tan grande tuvo
    el creador de este submarino, o, ¡qué
    agradecido estoy de quien realizó este
    submarino que nos permite a todos
    ahondar en el océano y descubrir tantas
    cosas nuevas!
•   Imaginaos en vuestra exposición.
•   Es una muestra de cuadros en los que
    has puesto todo tu conocimiento, toda tu
    voluntad y toda tu sensibilidad en hacer
    escenas de familias armónicas, personas
    cargadas de sentimientos, trabajos de
    mucho oficio y dominio técnico y un
    espectador se pone frente a una de tus
    obras y dice: “es un cuadro muy oscuro,
    o, está pintado al óleo, o, es grande el
    cuadro, o, pinta con mucho
    oficio.¿Cómo te sentirías frente a estas
    respuestas? ¿Qué esperarías que dijeran
    de tu trabajo?...
•   Imagina que llega otro espectador y dice:
    Encuentro increíble que alguien haya
    captado la necesidad de mostrar los
    aspectos vinculares de la familia con tal
    claridad expresiva, en este momento en
    el que se hace necesario que alguien
    asuma esa responsabilidad de enunciar la
    importancia de los sentimientos
    profundos.
•   Encuentro también importante el que
    alguien haya asumido la responsabilidad
    de depurar el dominio de las virtudes
    hasta el extremo de poder ofrecer en su
    trabajo, aspectos que denotan una
    disciplina extrema, una paciencia
    infranqueable y una determinación
    exhaustiva en la consecución de
    imágenes, tonos, colores y
    procedimientos tan profesionalmente
    resueltos.
•   También aprecio el hecho de que alguien
    se haya preocupado por el bienestar de la
    comunidad al informar de aspectos
    globales que pueden mejorar la imagen y
    la complacencia del espectador. Este
    trabajo me agrada porque siento que
    beneficia al grupo social en el cual se
    inserta, ¿Cuánto valen estos cuadros?
•   La apreciación de las
    formas es superficial,
    la apreciación de los
    valores y de las
    virtudes es profunda.
•   La alternativa está
    frente a cada uno,
    debemos aprender a
    ver y a apreciar.
•   Es distinto decir qué
    lindo es a decir qué
    voluntad tan grande o
    qué firmeza y
    disciplina manifiesta
    este trabajo.
•   La apreciación del
    mérito no es ni
    comparable con la
    apreciación de la
    imagen.
Al apreciar es necesario descubrir, el origen por sobre la
identidad, y el propósito por sobre la imagen.
El autor de un trabajo espera que lo validen, no que le
reconozcan el objeto, espera que reconozcan su intención,
no las dimensiones de lo que hizo.
Imaginaos a una madre con un niño del que le dicen: tu hijo
tiene unas proporciones adecuadas … al menos espera
que le digan que es muy lindo, y si le dicen que se ve muy
interesado en lo que mira … mucho mejor.
•   Al mirar, no siempre se ve. Para ver es necesario reconocer y en ese acto se
    pueden reconocer aspectos internos o aspectos externos.
•   Reconocer lo externo no exige demasiada inteligencia, basta con los ojos,
    pero para reconocer lo interno es necesario hacer uso del espíritu: de la
    sensibilidad, inteligencia y raciocinio.
•   En eso, no todos disponemos del microscopio o del telescopio mental
    adecuado.
•   Descubrir que eso son rocas es muy fácil
•   Pero reconocer todo lo necesario para
    realizar esa pared no es tan evidente

•   Piensen al mirar, no emitan palabras
    si no han sido previamente evaluadas.
•   Todo lo creado proviene y se orienta.
•   Proviene de un causal originario y
          se orienta en algún sentido, dirección
            o propósito. Para conocer -lo creado-
              es preciso descubrir su procedencia y
                su finalidad, y estas dos justifican su
                    identidad.
•   Cuando observamos las representaciones
    planas de las pinturas egipcias, notamos la
    ausencia de sombras, y si no conocemos
    que los orientales eliminaban las sombras
    de sus representaciones gráficas por
    considerarlas -brutales- o competitivas con
    la realidad y asociada con la oscuridad,
    necedad, ignorancia y peligrosidad, no
    llegaremos a reconocer la realidad de la
    representación del arte egipcio.
•   El artista busca y persigue
    fortuna.
•   Busca valor en el afecto y
    en la belleza.
•   Busca honradez en lo           Castillo Neuschwanstein
    justo y lo verídico.
•   Busca dominio del poder
    cumplir a voluntad.
•   Para lograr esta
    pretensión, debe obrar en
    justicia con la finalidad de
    conseguirlo. Lo que
    implica hacer uso de
    dominio, justicia y valor.
•   Esta dinámica de poder
    cumplir con el dominio del
    poder, de razonar lo justo
    de la razón y de
    entregarse a la entrega del
    valorar para ser valorado,
    es una constante a
    descubrir y apreciar si es
    que se pretende ser
    afortunado con valor,
    honradez, y poder.
Para lograr fortuna se debe apreciar la idea de ser afortunado
•   ¿Cuál de los seres vivos puede
    decirse afortunado?
•   Todos. El hecho de estar vivos ya
    supone el convertirse en realidad,
    en algo que no eran antes de por lo
    tanto deben saberse útiles.
•   El ser humano además de ser, es
    consciente de ser.
•   ¿Qué significa ser consciente de
    ser? Significa que se reconoce, se
    encuentra a sí mismo, se refleja a
    una naturaleza que se la denomina
    propia de él.
•   ¿Con quien se encuentra el ser
    humano, o el artista al apreciar? Se
    encuentra con una identidad por
    todos compartida, con la identidad
    del ser valido, justo y completo.
•   Esa identidad plena, justa y
    cumplida, reconoce en lo que
    vemos los aspectos complacientes,
    significativos y concordantes con la
    identidad del ser valido, justo y
    cumplido, y determina la
    consciencia de un sentimiento o
    sensación, de un juicio o razón y de
    un beneficio o poder.
•   Apreciar es volver a ver lo que ya se vio,
    volver a escuchar lo que se escuchó, a oler lo
    que se olió, a tocar lo que se tocó, a gustar lo
    que ya gustó.
•   Apreciar obliga a admitir que existe una
    identidad idéntica a lo que se reconoce
    válido. Reconocer es encontrar lo que
    concuerda, o coincide con el parámetro de
    evaluación. Cuando se ve una imagen del
    exterior esa imagen se establece en la retina,
    de ese modo se establecen dos imágenes, la
    del exterior y el reflejo en la retina. Ese reflejo
    en la retina es transformado en impulsos
    neuroeléctricos que contienen significación, y
    su significado ha de coincidir con el código
    decodificador de la conciencia que lo evalúa.
•   Esta coincidente similitud, revela que para
    apreciar es necesario de otro parecido,
    similar o concordante con el objeto
    observado que disponga de argumentos
    similares en la identidad de lo observado.
•   Si el exterior está compuesto de energía, el
    interior ha de contener también lo mismo
    para poder determinar que la energía existe.
    Si el exterior está dispuesto en base a unos
    fundamentos y funciones instintivas el interior
    ha de contener también noción de instinto y
    de función. Si el exterior es dual en la unidad,
    el interior también ha de conocer la noción de
    la unidad en la dualidad.

Aprender A Ver

  • 1.
    Aprendiendo a ver Martin soria
  • 3.
    Estamos acostumbrados a mirar y a buscar diferencias entre las cosas. • ¿Porqué se hace más hincapié en las diferencias que en las afinidades? • Nuestro intelecto necesita comprender y para poder identificar necesita captar las diferencias entre una cosa y otra. • Imaginemos que no existiera nada más que un objeto, pongamos por ejemplo una flor. ¿Cómo la nombraríamos?
  • 4.
    ¿Flor?.. Y ¿porqué necesitaríamos nombrarla –flor- si no hay otra cosa más que una flor? ¿Cómo creen ustedes que llamaría Eva a Adán antes de que nacieran sus hijos? ¿necesitaría Eva de un nombre para su único hombre?...
  • 5.
    diferentes • Solo nombramos las cosas para identificar sus diferencias. Esa es la tarea de nuestro intelecto. • El intelecto necesita diferenciar para identificar una cosa de otra. • Esta mecánica se ha transformado en costumbre necesaria, por eso que al mirar los objetos buscamos inconscientemente sus diferencias, pero las cosas no solo son diferentes, también son todas iguales en algo. • ¿En que se igualan una flor, de una taza de café y un submarino?
  • 6.
    Los tres son: masa, volumen, peso, densidad, forma, tamaño, nombre, temperatura, color, tono, son presencia, eso lo podemos deducir todos nosotros con facilidad, pero aún hay otras igualdades más profundas y difíciles de reconocer como igualdades. • Los tres son objetos consecuencia de una causa originaria, son manifestaciones de una voluntad creativa, son justificaciones de una razón que los justifica necesarios y son intenciones de una necesidad causal originaria.
  • 7.
    Estas igualdades solo las perciben algunos, por la sencilla razón de que no se acostumbra a buscar esas afinidades. • ¿De qué nos sirve saber que son intenciones, razones o consecuencias? A nosotros no nos sirve de mucho, pero y al que las creó? • ¿Qué espera usted que diga del submarino, el que lo creó? … que es grande, negro, oscuro, pesado hueco etc, etc? • ¿Qué cree usted que diría de su taza el alfarero?
  • 8.
    Imagínate que terminas el submarino y al mostrarlo en público, la gente te responde: es negro, es grande, es pesado, es claro, es masa, es densidad, es volumen. ¿Cómo te sentirías tú si fueras el creador del submarino frente a estas apreciaciones?... • ¿Qué esperarías que te dijeran del submarino?... Imagina que te dicen: ¡oh! ¡qué inteligente el que lo hizo! O, ¡qué voluntad y dominio de la prudencia, de la firmeza y de la templanza tan grande tuvo el creador de este submarino, o, ¡qué agradecido estoy de quien realizó este submarino que nos permite a todos ahondar en el océano y descubrir tantas cosas nuevas!
  • 9.
    Imaginaos en vuestra exposición. • Es una muestra de cuadros en los que has puesto todo tu conocimiento, toda tu voluntad y toda tu sensibilidad en hacer escenas de familias armónicas, personas cargadas de sentimientos, trabajos de mucho oficio y dominio técnico y un espectador se pone frente a una de tus obras y dice: “es un cuadro muy oscuro, o, está pintado al óleo, o, es grande el cuadro, o, pinta con mucho oficio.¿Cómo te sentirías frente a estas respuestas? ¿Qué esperarías que dijeran de tu trabajo?...
  • 10.
    Imagina que llega otro espectador y dice: Encuentro increíble que alguien haya captado la necesidad de mostrar los aspectos vinculares de la familia con tal claridad expresiva, en este momento en el que se hace necesario que alguien asuma esa responsabilidad de enunciar la importancia de los sentimientos profundos. • Encuentro también importante el que alguien haya asumido la responsabilidad de depurar el dominio de las virtudes hasta el extremo de poder ofrecer en su trabajo, aspectos que denotan una disciplina extrema, una paciencia infranqueable y una determinación exhaustiva en la consecución de imágenes, tonos, colores y procedimientos tan profesionalmente resueltos. • También aprecio el hecho de que alguien se haya preocupado por el bienestar de la comunidad al informar de aspectos globales que pueden mejorar la imagen y la complacencia del espectador. Este trabajo me agrada porque siento que beneficia al grupo social en el cual se inserta, ¿Cuánto valen estos cuadros?
  • 11.
    La apreciación de las formas es superficial, la apreciación de los valores y de las virtudes es profunda. • La alternativa está frente a cada uno, debemos aprender a ver y a apreciar. • Es distinto decir qué lindo es a decir qué voluntad tan grande o qué firmeza y disciplina manifiesta este trabajo. • La apreciación del mérito no es ni comparable con la apreciación de la imagen.
  • 12.
    Al apreciar esnecesario descubrir, el origen por sobre la identidad, y el propósito por sobre la imagen. El autor de un trabajo espera que lo validen, no que le reconozcan el objeto, espera que reconozcan su intención, no las dimensiones de lo que hizo. Imaginaos a una madre con un niño del que le dicen: tu hijo tiene unas proporciones adecuadas … al menos espera que le digan que es muy lindo, y si le dicen que se ve muy interesado en lo que mira … mucho mejor.
  • 13.
    Al mirar, no siempre se ve. Para ver es necesario reconocer y en ese acto se pueden reconocer aspectos internos o aspectos externos. • Reconocer lo externo no exige demasiada inteligencia, basta con los ojos, pero para reconocer lo interno es necesario hacer uso del espíritu: de la sensibilidad, inteligencia y raciocinio. • En eso, no todos disponemos del microscopio o del telescopio mental adecuado. • Descubrir que eso son rocas es muy fácil • Pero reconocer todo lo necesario para realizar esa pared no es tan evidente • Piensen al mirar, no emitan palabras si no han sido previamente evaluadas. • Todo lo creado proviene y se orienta. • Proviene de un causal originario y se orienta en algún sentido, dirección o propósito. Para conocer -lo creado- es preciso descubrir su procedencia y su finalidad, y estas dos justifican su identidad.
  • 14.
    Cuando observamos las representaciones planas de las pinturas egipcias, notamos la ausencia de sombras, y si no conocemos que los orientales eliminaban las sombras de sus representaciones gráficas por considerarlas -brutales- o competitivas con la realidad y asociada con la oscuridad, necedad, ignorancia y peligrosidad, no llegaremos a reconocer la realidad de la representación del arte egipcio.
  • 15.
    El artista busca y persigue fortuna. • Busca valor en el afecto y en la belleza. • Busca honradez en lo Castillo Neuschwanstein justo y lo verídico. • Busca dominio del poder cumplir a voluntad. • Para lograr esta pretensión, debe obrar en justicia con la finalidad de conseguirlo. Lo que implica hacer uso de dominio, justicia y valor. • Esta dinámica de poder cumplir con el dominio del poder, de razonar lo justo de la razón y de entregarse a la entrega del valorar para ser valorado, es una constante a descubrir y apreciar si es que se pretende ser afortunado con valor, honradez, y poder.
  • 16.
    Para lograr fortunase debe apreciar la idea de ser afortunado • ¿Cuál de los seres vivos puede decirse afortunado? • Todos. El hecho de estar vivos ya supone el convertirse en realidad, en algo que no eran antes de por lo tanto deben saberse útiles. • El ser humano además de ser, es consciente de ser. • ¿Qué significa ser consciente de ser? Significa que se reconoce, se encuentra a sí mismo, se refleja a una naturaleza que se la denomina propia de él. • ¿Con quien se encuentra el ser humano, o el artista al apreciar? Se encuentra con una identidad por todos compartida, con la identidad del ser valido, justo y completo. • Esa identidad plena, justa y cumplida, reconoce en lo que vemos los aspectos complacientes, significativos y concordantes con la identidad del ser valido, justo y cumplido, y determina la consciencia de un sentimiento o sensación, de un juicio o razón y de un beneficio o poder.
  • 17.
    Apreciar es volver a ver lo que ya se vio, volver a escuchar lo que se escuchó, a oler lo que se olió, a tocar lo que se tocó, a gustar lo que ya gustó. • Apreciar obliga a admitir que existe una identidad idéntica a lo que se reconoce válido. Reconocer es encontrar lo que concuerda, o coincide con el parámetro de evaluación. Cuando se ve una imagen del exterior esa imagen se establece en la retina, de ese modo se establecen dos imágenes, la del exterior y el reflejo en la retina. Ese reflejo en la retina es transformado en impulsos neuroeléctricos que contienen significación, y su significado ha de coincidir con el código decodificador de la conciencia que lo evalúa. • Esta coincidente similitud, revela que para apreciar es necesario de otro parecido, similar o concordante con el objeto observado que disponga de argumentos similares en la identidad de lo observado. • Si el exterior está compuesto de energía, el interior ha de contener también lo mismo para poder determinar que la energía existe. Si el exterior está dispuesto en base a unos fundamentos y funciones instintivas el interior ha de contener también noción de instinto y de función. Si el exterior es dual en la unidad, el interior también ha de conocer la noción de la unidad en la dualidad.