Hermes era el dios griego de los viajeros, los pastores, los oradores, los ladrones y los comerciantes. Nació en el monte Cilene y desde temprana edad demostró ser ingenioso e inventivo. Entre sus funciones principales estaban servir como mensajero de los dioses, guiar a las almas al inframundo, y proteger a los viajeros. También se le consideraba el dios de la astucia y el engaño.