Este documento es el prólogo de un libro sobre la caza mayor titulado "Arochones". En él, el autor describe sus primeros pasos como cazador joven aprendiendo de cazadores experimentados como Diego el Montesino, quien le contó historias apasionantes sobre el campeo y los encames de los jabalíes. El autor también describe los lugares donde disfrutó de la caza durante más de 40 años, como las riveras y dehesas que delimitan las sierras de Huelva.