El Art Déco surgió a principios del siglo XX y se caracterizó por sus formas geométricas, influencias diversas de movimientos artísticos y un enfoque en la decoración. Este estilo se desarrolló principalmente en Francia, alcanzando su apogeo entre 1925 y 1935, aunque su impacto perduró en décadas posteriores. El Art Déco incorporó elementos de la alta moda, el arte egipcio y africano, y reflejó un glamour universal en su estética y diseño.