El movimiento art déco surgió en la década de 1920 como reacción contra el historicismo y la industrialización. Se caracterizó por motivos geométricos y la representación abstracta de la naturaleza. Fue influenciado por estilos como el art nouveau, el cubismo y la Bauhaus. El art déco alcanzó su máxima expresión en la arquitectura, con edificios que utilizaban materiales lujosos y formas escalonadas.