El documento presenta la experiencia de implementar una huerta escolar en la IED Divino Salvador de Cucunubá, Cundinamarca, con el objetivo de fortalecer la práctica agrícola y abordar problemáticas locales, como la sobreexplotación minera. A través de encuestas y actividades prácticas, se destaca el conocimiento de la comunidad sobre agricultura y la importancia de esta iniciativa para mejorar la calidad educativa y fomentar un proyecto de vida sostenible. Se concluye que este tipo de propuestas es fundamental para formar ciudadanos capaces de hacer frente a los retos educativos y sociales actuales.