El arte rupestre incluye grabados y pinturas en rocas que expresan la vida y creencias de sociedades prehistóricas. Las manifestaciones más antiguas datan del paleolítico superior, destacando las figurillas de Venus que simbolizan fertilidad, así como representaciones estilizadas de seres humanos y técnicas de pintura y grabado. En el neolitismo, se desarrollan nuevas formas de arte, incluyendo cerámica y monumentos megalíticos como menhires y dólmenes, reflejando el paso a una economía agraria y estable.