El documento habla sobre la importancia de atender a los que sufren. Cita dos personajes bíblicos, Job y Jesús, que exhortan a estar atentos al que sufre. Pregunta cómo reaccionamos ante el sufrimiento ajeno y ofrece consejos sobre cómo atender mejor a los que sufren: acercarse para escucharlos, observar la causa de su sufrimiento y estar dispuestos a echar una mano. Cuando se les atiende, los que sufren se muestran agradecidos y también se ponen a atender a los demás.