El documento presenta el mensaje del Papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial del Enfermo de 2011. En él, el Papa habla sobre el sufrimiento de Cristo y cómo sus llagas nos han curado. Alienta a los enfermos a encontrar consuelo en las llagas de Cristo y a ver en ellas el triunfo del amor de Dios. También pide a los fieles ser más compasivos hacia los que sufren.