La autoestima se refiere al valor que una persona se atribuye a sí misma y a sus capacidades. Tiene dos dimensiones: el concepto propio y el amor propio. Una baja autoestima puede estar relacionada con problemas de salud como insomnio, hipertensión, depresión y trastornos alimenticios, e incluso un mayor riesgo de suicidio. La autoestima puede cambiar a lo largo del tiempo mediante hábitos de pensamiento.