El documento describe las características del barroco latinoamericano. Se desarrolló a partir del siglo XVII cuando los españoles y portugueses trajeron el estilo barroco a América, donde se mezcló con las tradiciones indígenas para crear un estilo único. El barroco alcanzó su apogeo en el siglo XVIII y se caracterizó por sus fachadas decoradas y el uso del color. Algunos ejemplos notables son la Capilla de Loreto en México y los retablos del Cusco en Perú.