El documento describe el contexto histórico y las características del arte paleocristiano entre los siglos I y V d.C. bajo el Imperio Romano. Explica que tras los edictos de Milán y Tesalónica el cristianismo pasó de ser una religión perseguida a la religión oficial, permitiendo el desarrollo de un arte público como la arquitectura de basílicas y baptisterios. También describe elementos del arte paleocristiano temprano como las pinturas de las catacumbas y el uso posterior de formas clásic