El documento describe el primer misterio de luz, el bautismo de Jesús en el río Jordán. Jesucristo aceptó el bautismo de Juan Bautista para iniciar su ministerio y mostrar que aceptaba ser contado entre los pecadores. Al ser bautizado, la Santísima Trinidad se hizo presente cuando el Espíritu Santo descendió sobre Jesús y el Padre lo reconoció como su Hijo amado.