Cuarto Misterio de Dolor

 a
L Vía Dolorosa
  Condenado a muerte por Poncio Pilato a instigación de los líderes judíos,
    Jesucristo sale de Jerusalén llevando sobre sus hombros la cruz hasta el
                                       monte Calvario para ser crucificado.



El justo es injustamente condenado. El Padre justo permite esta condena        Pero es en María, su Madre y Compañera siempre fiel, en quien Jesús
porque su Hijo, aceptando su voluntad, ha tomado sobre Sí todos                encuentra la union más íntima a su sacrificio y sufrimiento por los
nuestros pecados, que nos merecían la muerte. Cristo muere, pues, por          pecados de todos los hombres (cf. Lc 2:35).
nosotros. Y muere rechazado y despreciado: tiene que morir fuera–
fuera del campamento, fuera de la ciudad santa, fuera de la sociedad           (cf. Catecismo de la Iglesia Católica 618; Juan Pablo II, Via Crucis en el
humana. Jesús no ha puesto límites a su amor por nosotros: «habiendo           Coliseo, 2004; Joseph Ratzinger, Via Crucis en el Coliseo, 2005)
amado a los suyos, los amó hasta el extremo» (Jn 13:1).

Pero nuestro hermano y amigo tampoco puso límites a su amor
por el Padre, pues obedeciendo hasta la muerte su palabra, guardó
perfectamente el primero de todos los mandamientos: «Amarás al
Señor tu Dios con todas tus fuerzas» (Dtr 6:5).

Jesús lleva con todas sus fuerzas la cruz. Va delante de nosotros para
mostrarnos cómo encontrar el camino estrecho que conduce a la Vida
eterna. Él, que llama a sus discípulos a «tomar su cruz y a seguirle»
(Mt 16:24), también «sufrió por nosotros, dejándonos ejemplo para que
sigamos sus huellas» (1 Pe 2:21). Jesucristo quiere que nosotros compartamos
con Él su sacrificio, del que somos los primeros beneficiados (cf. Mc 10:39;
Jn 21:18-19; Col 1:24).
Fruto que pedimos en este misterio:                                 Angosta es la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida,
        LA PERSEVERANCIA EN LAS TRIBULACIONES                                                    y son pocos los que lo encuentran.
                                                                                                               (Mateo 7:14)
      Hermanos, permaneced firmes e inconmovibles, progresando                                         Dios te salve, María…
   constantemente en la obra del Señor, con la certidumbre de que los
   esfuerzos que realizáis por Él no serán vanos. Venid a Mí todos los                      ¡Venid vosotros, los que pasáis por el camino,
 que estáis afligidos y agobiados, y Yo os aliviaré. Cargad mi yugo sobre              fijáos bien y ved si hay dolor comparable a mi dolor!
  vuestros hombros y aprended de Mí, porque soy paciente y humilde                   –el dolor con que el Señor me afligió en el día de su furor.
  de corazón, y así encontraréis alivio para vuestras almas. Porque mi                                     (Lamentaciones 1:12)
  yugo es suave y mi carga liviana. No temáis por lo que tendréis que                                  Dios te salve, María…
    padecer. Sed fieles hasta la muerte y os daré la corona de la vida.
              (1 Corintios 15:58; Mateo 11:28-29; Apocalipsis 2:10)                           Aunque Él soportaba nuestros sufrimientos
                              Padre nuestro…                                                       y cargaba con nuestras dolencias,
                                                                                 nosotros lo considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado.
 Toma a tu hijo único, el que tanto amas, y ve a la región de Jerusalén:                                       (Isaías 53:4)
             ofrécelo allí en holocausto sobre la montaña.                                             Dios te salve, María…
                                 (Génesis 22:2)
                          Dios te salve, María…                              El que quiera venir detrás de Mí, que renuncie a sí mismo y cargue con su cruz:
                                                                             entonces obligaron a Simón de Cirene para que llevara la cruz detrás de Jesús.
Abraham recogió la leña para el holocausto y la cargó sobre su hijo Isaac:                              (Marcos 8:34; Lucas 23:26)
y Jesús, cargando con la cruz, salió de la ciudad hacia el monte Gólgota.                              Dios te salve, María…
                            (Génesis 22:6; Jn 19:17)
                          Dios te salve, María…                                            María sale a su encuentro como una madre
                                                                                                 y lo recibe como una esposa virgen:
      El Señor sale como un héroe y se enardece como un guerrero:             Él se apoya en ella y no vacila, se aferra a ella y no queda confundido.
            todos oirán su clamor y vencerá a sus enemigos.                                                (Eclesiástico 15:2, 4)
                                 (Isaías 42:13)                                                        Dios te salve, María…
                          Dios te salve, María…
                                                                                              Padre, Yo te he glorificado en la tierra,
        Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único                              llevando a cabo la obra que me encomendaste:
 para que todo el que cree en Él no muera, sino que tenga Vida eterna.              Ahora, Padre, glorifícame con la gloria que Yo tenía contigo
                                  (Juan 3:16)
                                                                                                  antes que el mundo exisitiera.
                          Dios te salve, María…                                                               (Juan 17:4-5)
                                                                             Dios te salve, María… Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

VIA DOLOROSA

  • 1.
    Cuarto Misterio deDolor a L Vía Dolorosa Condenado a muerte por Poncio Pilato a instigación de los líderes judíos, Jesucristo sale de Jerusalén llevando sobre sus hombros la cruz hasta el monte Calvario para ser crucificado. El justo es injustamente condenado. El Padre justo permite esta condena Pero es en María, su Madre y Compañera siempre fiel, en quien Jesús porque su Hijo, aceptando su voluntad, ha tomado sobre Sí todos encuentra la union más íntima a su sacrificio y sufrimiento por los nuestros pecados, que nos merecían la muerte. Cristo muere, pues, por pecados de todos los hombres (cf. Lc 2:35). nosotros. Y muere rechazado y despreciado: tiene que morir fuera– fuera del campamento, fuera de la ciudad santa, fuera de la sociedad (cf. Catecismo de la Iglesia Católica 618; Juan Pablo II, Via Crucis en el humana. Jesús no ha puesto límites a su amor por nosotros: «habiendo Coliseo, 2004; Joseph Ratzinger, Via Crucis en el Coliseo, 2005) amado a los suyos, los amó hasta el extremo» (Jn 13:1). Pero nuestro hermano y amigo tampoco puso límites a su amor por el Padre, pues obedeciendo hasta la muerte su palabra, guardó perfectamente el primero de todos los mandamientos: «Amarás al Señor tu Dios con todas tus fuerzas» (Dtr 6:5). Jesús lleva con todas sus fuerzas la cruz. Va delante de nosotros para mostrarnos cómo encontrar el camino estrecho que conduce a la Vida eterna. Él, que llama a sus discípulos a «tomar su cruz y a seguirle» (Mt 16:24), también «sufrió por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas» (1 Pe 2:21). Jesucristo quiere que nosotros compartamos con Él su sacrificio, del que somos los primeros beneficiados (cf. Mc 10:39; Jn 21:18-19; Col 1:24).
  • 2.
    Fruto que pedimosen este misterio: Angosta es la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, LA PERSEVERANCIA EN LAS TRIBULACIONES y son pocos los que lo encuentran. (Mateo 7:14) Hermanos, permaneced firmes e inconmovibles, progresando Dios te salve, María… constantemente en la obra del Señor, con la certidumbre de que los esfuerzos que realizáis por Él no serán vanos. Venid a Mí todos los ¡Venid vosotros, los que pasáis por el camino, que estáis afligidos y agobiados, y Yo os aliviaré. Cargad mi yugo sobre fijáos bien y ved si hay dolor comparable a mi dolor! vuestros hombros y aprended de Mí, porque soy paciente y humilde –el dolor con que el Señor me afligió en el día de su furor. de corazón, y así encontraréis alivio para vuestras almas. Porque mi (Lamentaciones 1:12) yugo es suave y mi carga liviana. No temáis por lo que tendréis que Dios te salve, María… padecer. Sed fieles hasta la muerte y os daré la corona de la vida. (1 Corintios 15:58; Mateo 11:28-29; Apocalipsis 2:10) Aunque Él soportaba nuestros sufrimientos Padre nuestro… y cargaba con nuestras dolencias, nosotros lo considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado. Toma a tu hijo único, el que tanto amas, y ve a la región de Jerusalén: (Isaías 53:4) ofrécelo allí en holocausto sobre la montaña. Dios te salve, María… (Génesis 22:2) Dios te salve, María… El que quiera venir detrás de Mí, que renuncie a sí mismo y cargue con su cruz: entonces obligaron a Simón de Cirene para que llevara la cruz detrás de Jesús. Abraham recogió la leña para el holocausto y la cargó sobre su hijo Isaac: (Marcos 8:34; Lucas 23:26) y Jesús, cargando con la cruz, salió de la ciudad hacia el monte Gólgota. Dios te salve, María… (Génesis 22:6; Jn 19:17) Dios te salve, María… María sale a su encuentro como una madre y lo recibe como una esposa virgen: El Señor sale como un héroe y se enardece como un guerrero: Él se apoya en ella y no vacila, se aferra a ella y no queda confundido. todos oirán su clamor y vencerá a sus enemigos. (Eclesiástico 15:2, 4) (Isaías 42:13) Dios te salve, María… Dios te salve, María… Padre, Yo te he glorificado en la tierra, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único llevando a cabo la obra que me encomendaste: para que todo el que cree en Él no muera, sino que tenga Vida eterna. Ahora, Padre, glorifícame con la gloria que Yo tenía contigo (Juan 3:16) antes que el mundo exisitiera. Dios te salve, María… (Juan 17:4-5) Dios te salve, María… Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…