Este documento critica el llamado "Síndrome del Bicentenario" en el que se enmarcan las declaraciones de Néstor Kirchner. Señala que Kirchner afirmó que el gobierno de Cristina Fernández es el mejor de la historia de Argentina y vinculó la situación actual de Grecia con la crisis de 2001, aunque omitió mencionar otros problemas económicos y sociales del país. Finalmente, critica la idea de un pensamiento único promovido desde este síndrome y la censura de parte del himno nacional.