Este documento describe los delitos contra la propiedad, en particular el robo. Define el robo como un hurto agravado por el uso de fuerza o violencia. Explica que la fuerza puede ser física, mecánica o química y no requiere causar daño a la propiedad. La violencia puede ser física directa sobre una persona o amenazas que limiten su libertad. El robo implica un mayor desvalor que el hurto debido al uso de fuerza o violencia durante el apoderamiento de la propiedad.