Billy Wilder era un director de cine austriaco considerado uno de los mejores directores de comedia. Dirigió películas que mezclaban su sensibilidad europea con la moralidad poco ortodoxa de Estados Unidos. Algunos de sus temas recurrentes incluyeron las relaciones entre personas de diferentes edades y clases sociales, la codicia y la crítica a sistemas totalitarios. Debido a su herencia judía, huyó de Alemania nazi y tuvo éxito en Hollywood, donde dirigió clásicos como The Apartment.