Durante los años de entreguerras, la industria cinematográfica estadounidense alcanzó su máximo esplendor gracias al sistema de estudios. Se popularizaron las grandes estrellas y los géneros como el western, la comedia y el cine de gánsters. Directores europeos como Lubitsch, Murnau y Von Sternberg realizaron importantes obras. La llegada del cine sonoro impulsó nuevos géneros como la comedia musical y consolidó a Capra como principal exponente de la comedia optimista estadounidense.