La varicela es una enfermedad contagiosa causada por el virus de la varicela zóster. Se caracteriza por una erupción en forma de pequeños granos que se convierten en vesículas llenas de líquido, que suelen aparecer primero en el tronco, la cara y el cuero cabelludo. Generalmente se diagnostica por sus signos clínicos típicos, sin necesidad de análisis. En niños sanos suele ser leve y basta con medidas para aliviar los síntomas como el paracetamol.