El documento describe la transformación de una autoclave obsoleta en un biorreactor piloto para investigar la degradación microbiana de residuos orgánicos y generar energía renovable. Se diseñó y construyó un prototipo de biorreactor que permite controlar parámetros como la temperatura y agitación. Se utilizó el biorreactor para digerir una mezcla de excreta de codorniz y desechos de plátano, logrando generar biogás a pequeña escala y un digestato rico en nutrientes.