La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria transmitida por mosquitos que afecta principalmente a perros. Puede presentarse de forma cutánea causando sarpullido y caída del pelo, o visceral afectando órganos como el hígano y los riñones. Se diagnostica mediante exámenes clínicos y de laboratorio. El tratamiento incluye medicamentos, dieta y controles veterinarios de por vida. La prevención a través de productos repelentes de mosquitos es fundamental.