El acoso escolar puede ocurrir en el entorno escolar y ser perpetuado por características del agresor y su entorno familiar. Algunos factores que pueden contribuir incluyen una ausencia de clima positivo de convivencia en la escuela y una educación de los padres que promueve estereotipos de género dañinos. Es importante que los padres y maestros estén atentos a posibles señales de acoso, creen un ambiente seguro para los estudiantes y den consejos apropiados.