El documento describe el perfil típico de una víctima de acoso escolar, que suele ser introvertido o tímido y con alguna diferencia física o psicológica. También recomienda hablar con la víctima, investigar la situación, buscar soluciones e intentar una reconciliación entre el acosador y la víctima, además de controlar el comportamiento del acosador. El acoso suele ocurrir más entre los 11 y 14 años.