La bóveda tabicada es una técnica constructiva que utiliza piezas cerámicas planas unidas con yeso para crear bóvedas rebajadas sin necesidad de cimbras. A lo largo de la historia, se ha empleado en iglesias y edificios industriales, destacando su diseño eficiente, que minimiza el uso de materiales y costes. Esta técnica es notable por su capacidad para integrarse al paisaje y ofrecer estructuras ligeras y resistentes.