El documento explica cómo la compresibilidad del aire en recintos cerrados afecta el rendimiento de las cajas acústicas y los altavoces. A medida que se reduce el volumen de la caja, mayor es la dificultad para mover el aire, lo que determina un volumen mínimo necesario para la eficacia del altavoz. Este volumen mínimo depende de factores como el desplazamiento máximo de la membrana y el tamaño del cono del altavoz.