El documento analiza las políticas educativas implementadas en México de 1982 a 2006 bajo gobiernos neoliberales. Señala que durante este periodo, los esfuerzos se centraron en mejorar la calidad de la enseñanza, reducir la desigualdad y coordinar el sistema educativo. Sin embargo, concluye que estas políticas y reformas no han logrado superar las desventajas educativas que afectan a casi un tercio de la población, y que la calidad, la desigualdad y la coordinación siguen siendo problemas sin resolver.