La exploración clínica y diagnóstico por imagen de la rodilla requiere una historia clínica detallada, exploración física completa que incluye inspección, palpación y maniobras específicas, y pruebas de imagen como radiografías, ecografía, resonancia magnética o tomografía computarizada para orientar el diagnóstico de patologías como lesiones meniscales, ligamentosas, articulares u óseas.