El documento describe las tecnologías de captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CO2) como una forma de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar el cambio climático. Explica que el CO2 producido por plantas de energía y procesos industriales puede capturarse y almacenarse de forma segura en formaciones geológicas como acuíferos salinos profundos. Además, señala que España cuenta con centros de investigación líderes en estas tecnologías y que el almacen