El documento describe la situación política y religiosa de Palestina en tiempos de Jesucristo, con especial énfasis en la figura de Poncio Pilato. Palestina estaba bajo dominio romano y Pilato era el procurador más importante, conocido por su dureza e inflexibilidad. Fue Pilato quien condenó a Jesús a muerte crucifixión tras ser acusado de sedición por los sumos sacerdotes, a pesar de considerarlo inocente.