EL EVANGELIO SEGÚN

SAN MARCOS
Mr 15:1-15
Un Estudio Expositivo de los 16
capítulos del Evangelio de Marcos
(15:1-15) Juicio ante Pilato
!
✔
✔
!
(15:1) La salida del sol du-
rante la Pascua en Jerusa
lén ocurre entre las 05:30
y 05:45 am. La razón de la
reunión era para darle una
apariencia de legalidad a
la acción contra Jesús.
Tan temprano como fue posible, el Sanedrín
preparó su causa contra Jesús ante la corte
romana. El juicio eclesiástico celebrado …
(15:1-15) Juicio ante Pilato
(15:1-15) Juicio ante Pilato
… durante la noche había definido el delito de
Jesús como blasfemia, la sentencia era que
Jesús debía ser ejecutado, pero esto no tenía
ningún valor ante las romanos.
Es viernes, son las 7 am, la acusación ante el
procurador romano tenía que ser de naturale-
za política y no religiosa; pusieron a Jesús
como un traidor ante el César. Con esta acu-
sación por escrita, ataron a Jesús y lo lleva-
ron y entregaron a Pilato.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
Pilato, fue gobernador de Judea y Samaria en
tre los años 26-36 d.C., Pilato no era aprecia-
do por los judíos debido al férreo control que
ejercía. En el credo de los apóstoles, se re-
cuerda el juicio de la historia sobre él: “Nues
tro Señor padeció bajo el poder de Poncio
Pilato”. Filón de Alejandría (15 a.C. - 45 d.C.),
decía que el gobierno de Pilato se caracterizó
por su violencia, ofensas, brutalidades, y una
crueldad hacia los judíos que despreciaba.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
nos estaban alerta a cualquier signo de insu-
rrección.
(15:2) Notando la saña en
contra de Jesús, Pilato le
preguntó: ¿Eres tú el rey
de los judíos? Jerusalén
era un hervidero de inquie-
tudes políticas, y los roma
La declaración mesiánica de Jesús no
era una ofensa política. Los judíos presentaron
tres acusaciones políticas contra Jesús:
(15:1-15) Juicio ante Pilato
Pervierte a la nación, prohíbe pagar tributo a
César y pretende ser rey, es decir, Él era una
persona políticamente peligrosa (Lc 23:2).
La respuesta de Jesús fue una afirmación: “Sí,
yo lo soy; pero no en la manera en que
ustedes lo piensan”.
Pilato salió fuera del pretorio, y anunció a los
sacerdotes y a la multitud: “Ningún crimen
hallo en él”, es decir, no hay base legítima
para acusarlo de crimen alguno.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
Los sacerdotes continuaron acusándole y
Jesús permaneció en silencio, Pilato confun-
dido le preguntó: ¿Nada respondes?
(15:3-4) Pilato no puede
permitir que tales acusa-
ciones se queden sin in-
vestigar. Llevó a Jesús al
interior del pretorio para
interrogarle más sobre
este asunto.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
Juan añade: “Pilato le respondió: ¿Soy yo
acaso judío? Tu nación, y los principales sa-
cerdotes, te han puesto en mis manos. ¿Qué
has hecho? Respondió Jesús: Mi reino no es
de este mundo. Si mi reino fuera de este mun-
do, mis servidores lucharían para que yo no
fuera entregado a los judíos. Pero mi reino no
es de aquí. Le dijo entonces Pilato: ¿Así que
tú eres rey? Respondió Jesús: Tú dices que
yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para …
(15:1-15) Juicio ante Pilato
“… esto he venido al mundo: para dar testimo
nio de la verdad. Todo aquel que es de la ver-
dad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Y qué es la
verdad? Y dicho esto, salió otra vez a decirles
a los judíos: Yo no hallo en él ningún delito”
(Jn 18:35-38).
En medio de su juicio y acusaciones falsas
que lo llevarían a la muerte, Jesús se da el
tiempo para ministrar a Pilato y tratar de traer
lo a la verdad del Evangelio.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
(15:5) Era evidente que este
extraño prisionero era ino-
cente de las acusaciones que
se le hacían. Jesús no era el
sedicioso que afirmaban ni
hizo una defensa apasionada
de su inocencia. Jesús no abrió su boca en
cumplimiento de la profecía (Is 53:7).
Algunas veces el silencio antecede a la tra-
gedia; y esto fue lo que ocurrió con Pilato.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
Pilato ofreció a la muchedumbre soltarles a un
preso, cualquiera que pidiesen.
(15:6) Pilato siendo
un hombre insensible
y duro, suavizó su to-
no durante la Pascua.
La concesión de am-
nistías a los presos
para las fiestas eran
bien conocida.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
(15:7) Se llamaba
Barrabás (“hijo del
padre”), estaba preso
por haber estado en
una revuelta donde
hubo muertos, per-
tenecía a la secta de
los Zelotes.
Era uno de los famosos Sicarii (asesinos), cu-
ya marca estaba en los puñales que llevaban.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
presente su propia turba, sería fácil azuzar al
populacho para que liberen a Barrabás.
(15:8) Una multitud su
bió al palacio de Pila-
to y comenzó a pedir-
le la liberación de un
preso. Para los princi
pales sacerdotes era
la oportunidad que
esperaban, teniendo
(15:1-15) Juicio ante Pilato
(15:9) Pilato seguro
de la inocencia de Je
sús, vio en la peti-
ción de la multitud la
oportunidad de sacar
se a Jesús de encima
y de paso librarlo de
los líderes judíos.
“Pero ustedes tienen la costumbre de que les
suelte un preso en la pascua. ¿Quieren que …
(15:1-15) Juicio ante Pilato
“… les suelte al Rey de
los judíos?” (Jn 18:39).
(15:10) Además sabía que los sacerdotes ha-
bían entregado a Jesús sólo por envidia,
pues Él amenazaba su liderazgo.
Pilato estaba convenci-
do que el pueblo le sal-
varía la vida a Jesús,
porque ellos sabían que
Jesús era inocente.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
Los líderes envidiaban a Jesús por su popu-
laridad, por el número de sus seguidores, por
su capacidad de enseñar con autoridad, y por
los milagros que había realizado.
Son en estas circunstancias cuando le llega a
Pilato el mensaje de su esposa, Claudia
Prócula.
“No tengas nada que ver con ese justo, pues
hoy he padecido mucho en sueños por causa
de él” (Mt 27:19).
(15:1-15) Juicio ante Pilato
(15:11) Mientras Pilato se
ocupaba del mensaje de
su esposa, los principa-
les sacerdotes aprove-
charon la situación para
azuzar al pueblo; quie-
nes se acomodaron a los
requerimientos de los
sacerdotes y pidieron la
libertad de Barrabás.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
La tradición nos dice que su nombre comple-
to era Jesús Barrabás. La elección de la mul-
titud tuvo que hacerse entre ‘Jesús bar José’ y
‘Jesús bar Abbas’.
Incongruentemente eligieron al preso que era
culpable del delito del cual ellos acusaban a
Jesús: haberse levantado en contra del poder
romano. La multitud que había aclamado a
Jesús el domingo, no era la misma que pi-dió
su muerte a gritos el viernes.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
Se trataba de dos multitudes distintas. Los
peregrinos que se regocijaron con la entrada
de Jesús a Jerusalén, no se enteraron de lo
sucedido en la noche del jueves ni de los e-
ventos del viernes temprano por la mañana.
La muchedumbre que se encontraba en ese
momento en el palacio de Pilato incluía a los
que apoyaban a los sumos sacerdotes, y to-
dos estaban inclinados a favor de la libera-
ción de Barrabás.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
“Entonces, ¿qué quieren que haga con este
hombre al que ustedes llaman el rey de los
judíos?”.
(15:12) En medio
del conflicto entre
el seguir la justi-
cia romana o el
deseo de agradar
al pueblo, Pilato
les dijo otra vez:
(15:1-15) Juicio ante Pilato
La respuesta de Pilato debió haber sido: “Ya
que es inocente mandaré su inmediata y de-
finitiva libertad”. El juez nunca debió haber
hecho esa pregunta. Él sabía la respuesta.
En realidad la pregunta era un insulto, y es-
taba llena de sarcasmo. Pero en su esencia es
una pregunta que todavía obsesiona a los
hombres. El destino eterno de ellos pende de
la respuesta que le den a esta pregunta: ¿Qué
piensas hacer, tú, con Jesús?
(15:13) La respuesta del
populacho no se dejó es-
perar y fue enérgica: ¡Cru
cifícale!
“Como ustedes saben, dentro de dos días se
celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será
entregado para ser crucificado” (Mt 26:2).
(15:1-15) Juicio ante Pilato
Se cumplía la predicción
que Jesús había hecho a
sus discípulos:
(15:1-15) Juicio ante Pilato
se levantaron como un rugido: ¡Crucifícale!
(15:14) Pilato
replicó: ‘¿Qué
mal ha hecho?’
Un resonante
grito le dio la
respuesta a su
astuta pregun-
ta. Las voces
(15:1-15) Juicio ante Pilato
“Al ver Pilato que no conseguía nada, sino
que se armaba más alboroto, tomó agua, se
lavó las manos en presencia del pueblo, y
dijo: Allá ustedes. Yo me declaro inocente de
la muerte de este justo” (Mt 27:24).
Pilato subraya constantemente el hecho de
que no existía una causa para juzgar a Jesús.
Y por medio de Pilato, Dios declaraba la com-
pleta inocencia de su Hijo Jesús.
(15:1-15) Juicio ante Pilato
(15:15) Pilato tomó su
decisión como un opor-
tunista político, de du-
dosa moral y desprovis
to de integridad.
hacer azotar a Jesús, le entregó para que fue-
se crucificado. ¡Era tan sólo otro galileo!
“Deseando satisfacer a
las multitudes”, liberó a
Barrabás, y después de
(15:1-15) Juicio ante Pilato
Existe una información en la historia de la
iglesia cristiana primitiva de que Pilato fue
canonizado por la iglesia de Abisinia, Etiopía,
por haber creído en la inocencia de Jesús.
La iglesia ortodoxa griega concedió el mismo
tratamiento a su esposa, Claudia Prócula.
Pero el juicio de la historia es distinto. Pilato
pudo librar a Jesús, y los judíos debieron
haberlo recibido. ¡Al lavarse las manos Pilato
no hizo lo correcto y mandó matar a Jesús!
Conclusión
Pilato procuró librarse de Jesús. Se vio forza-
do a tomar una decisión y optó por la equivo-
cada. La flagelación precedía a la crucifixión,
y fue Pilato quien lo condenó a la muerte.
En el gran día del juicio sólo habrán dos gru-
pos. El momento decisivo para elegir es hoy:
“Si oyes hoy su voz, no endurezcas tu cora-
zón” (Heb 3:15).
¿Qué decisión vas a tomar respecto a Jesús?
luchogarcia@graciacalvarychapel.org
www.graciacalvarychapel.org
Twitter Iglesia: @gcalvarychapel
Twitter pastor: @luchogarciaperu
Gracia Calvary Chapel
14 Enero, 2018Ilustraciones www.freebibleimages.org

Marcos 15:1-15

  • 1.
    EL EVANGELIO SEGÚN
 SANMARCOS Mr 15:1-15 Un Estudio Expositivo de los 16 capítulos del Evangelio de Marcos
  • 2.
    (15:1-15) Juicio antePilato ! ✔ ✔ !
  • 3.
    (15:1) La salidadel sol du- rante la Pascua en Jerusa lén ocurre entre las 05:30 y 05:45 am. La razón de la reunión era para darle una apariencia de legalidad a la acción contra Jesús. Tan temprano como fue posible, el Sanedrín preparó su causa contra Jesús ante la corte romana. El juicio eclesiástico celebrado … (15:1-15) Juicio ante Pilato
  • 4.
    (15:1-15) Juicio antePilato … durante la noche había definido el delito de Jesús como blasfemia, la sentencia era que Jesús debía ser ejecutado, pero esto no tenía ningún valor ante las romanos. Es viernes, son las 7 am, la acusación ante el procurador romano tenía que ser de naturale- za política y no religiosa; pusieron a Jesús como un traidor ante el César. Con esta acu- sación por escrita, ataron a Jesús y lo lleva- ron y entregaron a Pilato.
  • 5.
    (15:1-15) Juicio antePilato Pilato, fue gobernador de Judea y Samaria en tre los años 26-36 d.C., Pilato no era aprecia- do por los judíos debido al férreo control que ejercía. En el credo de los apóstoles, se re- cuerda el juicio de la historia sobre él: “Nues tro Señor padeció bajo el poder de Poncio Pilato”. Filón de Alejandría (15 a.C. - 45 d.C.), decía que el gobierno de Pilato se caracterizó por su violencia, ofensas, brutalidades, y una crueldad hacia los judíos que despreciaba.
  • 6.
    (15:1-15) Juicio antePilato nos estaban alerta a cualquier signo de insu- rrección. (15:2) Notando la saña en contra de Jesús, Pilato le preguntó: ¿Eres tú el rey de los judíos? Jerusalén era un hervidero de inquie- tudes políticas, y los roma La declaración mesiánica de Jesús no era una ofensa política. Los judíos presentaron tres acusaciones políticas contra Jesús:
  • 7.
    (15:1-15) Juicio antePilato Pervierte a la nación, prohíbe pagar tributo a César y pretende ser rey, es decir, Él era una persona políticamente peligrosa (Lc 23:2). La respuesta de Jesús fue una afirmación: “Sí, yo lo soy; pero no en la manera en que ustedes lo piensan”. Pilato salió fuera del pretorio, y anunció a los sacerdotes y a la multitud: “Ningún crimen hallo en él”, es decir, no hay base legítima para acusarlo de crimen alguno.
  • 8.
    (15:1-15) Juicio antePilato Los sacerdotes continuaron acusándole y Jesús permaneció en silencio, Pilato confun- dido le preguntó: ¿Nada respondes? (15:3-4) Pilato no puede permitir que tales acusa- ciones se queden sin in- vestigar. Llevó a Jesús al interior del pretorio para interrogarle más sobre este asunto.
  • 9.
    (15:1-15) Juicio antePilato Juan añade: “Pilato le respondió: ¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sa- cerdotes, te han puesto en mis manos. ¿Qué has hecho? Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mun- do, mis servidores lucharían para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi reino no es de aquí. Le dijo entonces Pilato: ¿Así que tú eres rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para …
  • 10.
    (15:1-15) Juicio antePilato “… esto he venido al mundo: para dar testimo nio de la verdad. Todo aquel que es de la ver- dad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Y qué es la verdad? Y dicho esto, salió otra vez a decirles a los judíos: Yo no hallo en él ningún delito” (Jn 18:35-38). En medio de su juicio y acusaciones falsas que lo llevarían a la muerte, Jesús se da el tiempo para ministrar a Pilato y tratar de traer lo a la verdad del Evangelio.
  • 11.
    (15:1-15) Juicio antePilato (15:5) Era evidente que este extraño prisionero era ino- cente de las acusaciones que se le hacían. Jesús no era el sedicioso que afirmaban ni hizo una defensa apasionada de su inocencia. Jesús no abrió su boca en cumplimiento de la profecía (Is 53:7). Algunas veces el silencio antecede a la tra- gedia; y esto fue lo que ocurrió con Pilato.
  • 12.
    (15:1-15) Juicio antePilato Pilato ofreció a la muchedumbre soltarles a un preso, cualquiera que pidiesen. (15:6) Pilato siendo un hombre insensible y duro, suavizó su to- no durante la Pascua. La concesión de am- nistías a los presos para las fiestas eran bien conocida.
  • 13.
    (15:1-15) Juicio antePilato (15:7) Se llamaba Barrabás (“hijo del padre”), estaba preso por haber estado en una revuelta donde hubo muertos, per- tenecía a la secta de los Zelotes. Era uno de los famosos Sicarii (asesinos), cu- ya marca estaba en los puñales que llevaban.
  • 14.
    (15:1-15) Juicio antePilato presente su propia turba, sería fácil azuzar al populacho para que liberen a Barrabás. (15:8) Una multitud su bió al palacio de Pila- to y comenzó a pedir- le la liberación de un preso. Para los princi pales sacerdotes era la oportunidad que esperaban, teniendo
  • 15.
    (15:1-15) Juicio antePilato (15:9) Pilato seguro de la inocencia de Je sús, vio en la peti- ción de la multitud la oportunidad de sacar se a Jesús de encima y de paso librarlo de los líderes judíos. “Pero ustedes tienen la costumbre de que les suelte un preso en la pascua. ¿Quieren que …
  • 16.
    (15:1-15) Juicio antePilato “… les suelte al Rey de los judíos?” (Jn 18:39). (15:10) Además sabía que los sacerdotes ha- bían entregado a Jesús sólo por envidia, pues Él amenazaba su liderazgo. Pilato estaba convenci- do que el pueblo le sal- varía la vida a Jesús, porque ellos sabían que Jesús era inocente.
  • 17.
    (15:1-15) Juicio antePilato Los líderes envidiaban a Jesús por su popu- laridad, por el número de sus seguidores, por su capacidad de enseñar con autoridad, y por los milagros que había realizado. Son en estas circunstancias cuando le llega a Pilato el mensaje de su esposa, Claudia Prócula. “No tengas nada que ver con ese justo, pues hoy he padecido mucho en sueños por causa de él” (Mt 27:19).
  • 18.
    (15:1-15) Juicio antePilato (15:11) Mientras Pilato se ocupaba del mensaje de su esposa, los principa- les sacerdotes aprove- charon la situación para azuzar al pueblo; quie- nes se acomodaron a los requerimientos de los sacerdotes y pidieron la libertad de Barrabás.
  • 19.
    (15:1-15) Juicio antePilato La tradición nos dice que su nombre comple- to era Jesús Barrabás. La elección de la mul- titud tuvo que hacerse entre ‘Jesús bar José’ y ‘Jesús bar Abbas’. Incongruentemente eligieron al preso que era culpable del delito del cual ellos acusaban a Jesús: haberse levantado en contra del poder romano. La multitud que había aclamado a Jesús el domingo, no era la misma que pi-dió su muerte a gritos el viernes.
  • 20.
    (15:1-15) Juicio antePilato Se trataba de dos multitudes distintas. Los peregrinos que se regocijaron con la entrada de Jesús a Jerusalén, no se enteraron de lo sucedido en la noche del jueves ni de los e- ventos del viernes temprano por la mañana. La muchedumbre que se encontraba en ese momento en el palacio de Pilato incluía a los que apoyaban a los sumos sacerdotes, y to- dos estaban inclinados a favor de la libera- ción de Barrabás.
  • 21.
    (15:1-15) Juicio antePilato “Entonces, ¿qué quieren que haga con este hombre al que ustedes llaman el rey de los judíos?”. (15:12) En medio del conflicto entre el seguir la justi- cia romana o el deseo de agradar al pueblo, Pilato les dijo otra vez:
  • 22.
    (15:1-15) Juicio antePilato La respuesta de Pilato debió haber sido: “Ya que es inocente mandaré su inmediata y de- finitiva libertad”. El juez nunca debió haber hecho esa pregunta. Él sabía la respuesta. En realidad la pregunta era un insulto, y es- taba llena de sarcasmo. Pero en su esencia es una pregunta que todavía obsesiona a los hombres. El destino eterno de ellos pende de la respuesta que le den a esta pregunta: ¿Qué piensas hacer, tú, con Jesús?
  • 23.
    (15:13) La respuestadel populacho no se dejó es- perar y fue enérgica: ¡Cru cifícale! “Como ustedes saben, dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado” (Mt 26:2). (15:1-15) Juicio ante Pilato Se cumplía la predicción que Jesús había hecho a sus discípulos:
  • 24.
    (15:1-15) Juicio antePilato se levantaron como un rugido: ¡Crucifícale! (15:14) Pilato replicó: ‘¿Qué mal ha hecho?’ Un resonante grito le dio la respuesta a su astuta pregun- ta. Las voces
  • 25.
    (15:1-15) Juicio antePilato “Al ver Pilato que no conseguía nada, sino que se armaba más alboroto, tomó agua, se lavó las manos en presencia del pueblo, y dijo: Allá ustedes. Yo me declaro inocente de la muerte de este justo” (Mt 27:24). Pilato subraya constantemente el hecho de que no existía una causa para juzgar a Jesús. Y por medio de Pilato, Dios declaraba la com- pleta inocencia de su Hijo Jesús.
  • 26.
    (15:1-15) Juicio antePilato (15:15) Pilato tomó su decisión como un opor- tunista político, de du- dosa moral y desprovis to de integridad. hacer azotar a Jesús, le entregó para que fue- se crucificado. ¡Era tan sólo otro galileo! “Deseando satisfacer a las multitudes”, liberó a Barrabás, y después de
  • 27.
    (15:1-15) Juicio antePilato Existe una información en la historia de la iglesia cristiana primitiva de que Pilato fue canonizado por la iglesia de Abisinia, Etiopía, por haber creído en la inocencia de Jesús. La iglesia ortodoxa griega concedió el mismo tratamiento a su esposa, Claudia Prócula. Pero el juicio de la historia es distinto. Pilato pudo librar a Jesús, y los judíos debieron haberlo recibido. ¡Al lavarse las manos Pilato no hizo lo correcto y mandó matar a Jesús!
  • 28.
    Conclusión Pilato procuró librarsede Jesús. Se vio forza- do a tomar una decisión y optó por la equivo- cada. La flagelación precedía a la crucifixión, y fue Pilato quien lo condenó a la muerte. En el gran día del juicio sólo habrán dos gru- pos. El momento decisivo para elegir es hoy: “Si oyes hoy su voz, no endurezcas tu cora- zón” (Heb 3:15). ¿Qué decisión vas a tomar respecto a Jesús?
  • 29.
    luchogarcia@graciacalvarychapel.org www.graciacalvarychapel.org Twitter Iglesia: @gcalvarychapel Twitterpastor: @luchogarciaperu Gracia Calvary Chapel 14 Enero, 2018Ilustraciones www.freebibleimages.org