Las cenizas volantes son residuos finamente divididos resultantes de la combustión del carbón en centrales termoeléctricas. Si no son recicladas correctamente, pueden contaminar el suelo, agua y aire. No obstante, al agregarse al concreto en pequeñas cantidades mejoran su resistencia sin afectar significativamente sus propiedades mecánicas. Adicionalmente, su uso reduce los costos de producción de concreto y mejora su trabajabilidad, durabilidad y resistencia a ataques químicos y al clima frío.