El ciclo de vida del desarrollo web se compone de pasos fijos que aseguran la correcta organización del trabajo y el éxito del proyecto. Incluye fases como análisis, diseño, desarrollo, contenido, código, examen, visibilidad y mantenimiento, cada una con tareas específicas que requieren conocimientos técnicos adecuados. Es fundamental seguir este ciclo de manera ordenada y contar con expertos para evitar resultados deficientes.