El ciclo reproductivo de la cerda se caracteriza por ser poliestrico, con celos regulares y una duración promedio de 21 días, donde se deben observar condiciones óptimas para la cubrición. La selección genética es clave para asegurar alta productividad, alcanzando metas de más de 2.5 camadas por cerda al año y al menos 11 lechones destetados por camada. Además, se enfatizan prácticas adecuadas de manejo, alimentación y salud durante la gestación y el parto para optimizar el bienestar de la cerda y la supervivencia de los lechones.