El documento aborda la importancia del civismo activo y cómo cada ciudadano tiene tanto derechos como responsabilidades en la construcción de sociedades fuertes y democráticas. Destaca la necesidad de participación voluntaria en diversas áreas sociales y el papel fundamental del empresariado en fomentar esta participación. Asimismo, plantea que la confianza en la democracia requiere un compromiso colectivo para mejorar nuestras comunidades y ejercer nuestro poder de manera responsable.