La educación secundaria en Chile es obligatoria y se divide en enseñanza científico-humanista y técnico-profesional, abarcando cuatro años desde primero medio hasta cuarto medio. En México, se conoce como bachillerato o preparatoria, con un enfoque en preparar a los estudiantes para la educación superior y el mundo laboral. Aunque existen diferencias en las estructuras y modalidades educativas, ambos países buscan dotar a los estudiantes de competencias académicas y técnicas necesarias para su desarrollo futuro.