La Antigua Grecia se dividió en varios periodos: Época Oscura, Periodo Arcaico, Periodo Clásico y Periodo Helenístico. Durante el Periodo Clásico florecieron las polis de Atenas y Esparta, que se enfrentaron en las Guerras Médicas contra Persia y la Guerra del Peloponeso entre ellas. La ubicación geográfica de Grecia en la península balcánica facilitó el comercio marítimo y el intercambio cultural con otras regiones.