Las cocinas solares son dispositivos que utilizan la energía solar para cocinar, clasificándose en dos tipos: de concentración, que focalizan la radiación solar para alcanzar altas temperaturas, y de horno o caja, que mantienen el calor de manera eficiente. Sus ventajas incluyen la facilidad de uso, sostenibilidad y accesibilidad tecnológica, mientras que sus desventajas radican en su dependencia del clima y mayor tiempo de cocción en condiciones no ideales. Son especialmente beneficiosas en áreas con recursos energéticos limitados.