La pirámide de población de España en 2007 muestra una forma regresiva, indicando un país desarrollado con una población en proceso de envejecimiento. La base estrecha refleja una baja natalidad desde 1980, y la parte central ensanchada representa una gran población adulta. Se espera que en el futuro haya una gran población anciana y dependiente, lo que podría crear problemas para sostener el sistema de pensiones y gastos relacionados a menos que aumente la inmigración.