El plano corresponde al casco antiguo de Toledo, una ciudad con orígenes prerromanos que ha acogido diversas culturas y alcanzó su esplendor bajo los visigodos, musulmanes y como capital imperial. El casco antiguo tiene calles estrechas y tortuosas que conservan el trazado musulmán, y alberga importantes edificios históricos de diferentes épocas. Actualmente enfrenta problemas como el deterioro de viviendas e inmuebles históricos.