Los cometas son cuerpos celestes irregulares compuestos de granos no volátiles y gases congelados, con órbitas elípticas que los acercan al sol. Desarrollan una cabellera difusa que aumenta de tamaño y brillo cerca del sol, y su origen se vincula a una 'nube de reserva' más allá de la órbita de Plutón. Entre los cometas más famosos se encuentran el Halley, el Ikeya-Seki y el McNaught, cada uno con características y períodos orbitantes particulares.