El documento resume el mensaje de 2 Corintios 4:1-7 sobre ser vasos de barro que llevan el tesoro del evangelio. Explica que los creyentes son como vasos frágiles que contienen el tesoro de Jesucristo y su mensaje de salvación. El propósito es que a través de los creyentes, Dios sea glorificado cuando manifiestan el evangelio. El documento enfatiza que la importancia no radica en el vaso (el creyente), sino en el tesoro (Jesucristo) que contiene.