El documento aborda la realidad educativa en un centro que incluye una diversidad de roles y la importancia de la misión eclesial en la educación lasaliana. Se enfatiza la necesidad de centrarse en la persona del alumno y no solo en las tareas educativas, promoviendo la comunión y el carisma lasaliano. Además, se menciona la figura de Juan Bautista de La Salle como un fundador cuya misión responde a las necesidades de los abandonados y empobrecidos a la luz de la fe.