La placa base conecta y permite la comunicación entre los principales componentes de un ordenador como el microprocesador, la memoria RAM, las tarjetas de expansión y los dispositivos de almacenamiento. Incluye conectores para la alimentación eléctrica, interfaces como PCI, USB, SATA y puertos PS/2 y RJ-45 para conectar periféricos. El chipset controla el flujo de datos entre los diferentes componentes a través del puente norte y sur.