El documento discute teorías del desarrollo económico y propone un modelo más sostenible, basado en la economía ecológica, revisando su evolución y su importancia ante problemas globales como la contaminación. Se analiza la interrelación entre crecimiento económico, uso de recursos naturales y la necesidad de un desarrollo sostenible en Latinoamérica, destacando el potencial de los biocombustibles como una fuente renovable y oportunidades económicas en la región. También se critican los enfoques tradicionales que ignoran los costos ambientales y se plantea un enfoque más integral y sustentable para abordar estos problemas.